Casa Decor Madrid 2009. La habitación de la pequeña Cécil

Casa Decor Madrid 2009. La habitación de la pequeña Cécil
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Érase una vez una niña que se llamaba Cécile, que soñaba con ser una gran actriz. Cécile se llamaba en realidad Cecilia y vivía en Chamberí, pero ella le decía a todo el mundo que en realidad ella era de París, al fin y al cabo ¿no es allí de donde dicen que vienen los niños? Cécile, que era muy coqueta, tenía un tocador, desde el que peinaba una y otra vez su preciosa melena morena clara, y miraba, como de soslayo, todo lo que pasaba en la placita de enfrente de su casa.

Así empieza este cuento, la historia de Cécil y por ende, de su habitación, un dormitorio de cuento donde todo parece dibujado a capricho de nuestra pequeña protagonista. Este es el espacio ideado para Casa Decor Madrid 2009 por Espaciopapel y firmado por Adriana Ramiro y Guillermo García-Hoz.

La personalidad de la pequeña Cécile se va descubriendo a lo largo del cuento que define la memoria del proyecto, una habitación para una niña soñadora en la que se plasman sus sueños y deseos infantiles.

Las paredes se cubren de vinilo, una tendencia muy vista en esta edición de Casa Decor Madrid 2009, que hace las veces de papel pintado con alguna ventaja sobre este, a saber: se puede colocar y retirar con gran facilidad.

Espaciopapel ha creado un dibujo que se repite en las paredes y el la colcha de la cama, un grafismo verde y blanco bastante sorprendente, alegre y con un cierto aire irreal. La parte inferior muestra un friso dibujado en grandes trazos así como las molduras y marcos de las puertas.

Por ello es el marco adecuado para los muebles, realizados en blanco y con unas líneas que resaltan sus contornos, un detalle que hace que parezcan dibujados sobre papel. Resulta curioso como unos muebles cuadrados y simples se convierten en mesillas y consolas de aire clásico mediante unas pocas pinceladas.

Un plano de la cama de Cécil
Armario pintado en la pared
A Cécil le gustaba mucho pasarse las horas muertas leyendo enfrente de su pequeña chimenea o hablando con sus mascotas. A Cécil no le gustaba el mundo de los mayores, las prisas y los teléfonos. A Cécil le gustaba ir casa de su abuelita y ver con ella las fotos de sus padres, de sus abuelos, de los padres de sus abuelos y de los abuelos de sus abuelos.

Una de las paredes acoge un armario imaginario en el que una de las lámparas luce de manera misteriosa. Allí reposan los juguetes, fotografías y libros de Cécil, Cecilia en realidad; quién sabe como sería en verdad esta habitación si no fuera por su desmedida imaginación...

Sobre la cama, una lámpara colgante repite en sus aros la greca de la pared, y ofrece matrices rosas, el color que en pequeñas dosis contrasta con el intenso verde predominante.

Varias jaulas cuelgan del techo, pero los pájaros vuelan libres por la estancia o descansan confiados sobre la cama. Sus jaulas están abiertas y en algunas se encierran las obsesiones de los adultos.

Detalles de la habitación
Un buen día por la mañana, su madre, al ir a despertarla, descubrió que ya no estaba ahí. Hay quien dice que se la ha visto en París, actuando en el teatro y hay quien dice que desapareció para siempre pero que su espíritu todavía vive en su pequeño cuarto de la segunda planta en Luchana 22. Pero no tengáis miedo, no asusta a nadie. Bueno, no asusta a nadie que no vaya con prisas o hablando por el movil..."

Junto a la ventana vemos un tocador, en el que Cécil se mira una y otra vez en el espejo imaginándose junto al Sena, paseando mientras los pájaros la guardan y protegen. Un módulo cuadrado se convierte en un clasico escabel de color verde. Un trampantojo esquemático, sencillo y efectivo.

Este espacio ha sido una sorpresa muy agradable, una propuesta diferente y cargada de imaginación que nos ha hecho soñar por unos momentos. Casi pudimos sentir los latidos de Cécil a nuestro lado, sonando a dúo con los cantos de los pájaros.

En Decoesfera | Casa Decor Madrid 2009

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