La semana decorativa (XCVI)

La semana decorativa (XCVI)
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Si alguna vez me equivoco al poner los números romanos de la semana decorativa, avisadme, porque ya empiezan a alejarse de lo que podríamos llamar mi zona de confort con esta enrevesada forma de mostrar los cardinales. Mi amor por las matemáticas se hubiera resentido de haber vivido en la Roma de hace un par de milenios.

Asuntos numéricos a un lado, hoy le voy a dedicar el paseo por los blogs decorativos al blanco. Porque tengo al obrero ya empezando a pintar, y es el color que he escogido para las paredes de mi casa --era un secreto a voces, así que no os hagáis los sorprendidos--, y porque de siempre ha sido mi no color favorito.

  • Así, por empezar a lo grande, os invito a que os paseéis por el blog de El bureau, para ver su post titulado "Blanco". Podéis imaginaros lo que contiene, y si no, os lo digo: un sinfín de fotos preciosas de un casa a las afueras de Copenhague en el que él es el protagonista.

  • No obstante, como quizás tanto blanco resulta excesivo incluso para sus más acérrimos defensores, he decidido escoger también este ático vintage que nos enseñó ayer Virlova en su blog homónimo. Bastante más parecido al feeling que quiero conseguir, para sorpresa de mi compañeros de blog y familiares, que siempre me han considerado un minimalista exacerbado.

  • Como contrapunto, os traigo un piso clásico renovado en blanco y negro, que tal como afirman en Boho Deco Chic, es una fusión entre lo antiguo, lo rescatado y lo nuevo. Tal vez demasiado anárquico para mi mente cuadriculada, pero seguro que hay a quien le entusiasma.

  • Siguiendo con el blanco, os traigo un material que me tiene enamorado, y que si no fuera porque mi presupuesto ha sufrido ya varios reveses y engordes, luciría sobre la encimera de mi cocina y en el suelo y las paredes de mi nuevo baño: el mármol blanco de carrara; del que nos hablan maravillas desde Deleite.

  • Tampoco me olvido de recordaros que le echéis un vistazo al Ibersotar Coral Beach, un cálido hotel de playa en Marbella en el que el blanco es muy protagonista, aunque en un estilo colonial que sólo disfruto cuando no es la casa en la que vivo.

Para terminar, y para no acabar en blanco, os he traído dos regalitos: por un lado, el antes y después de la zona de trabajo de Penelope; por el otro, algunos trabajos de un maestro del grabado como Josep Miquel que nos enseña Chic & Decó.

Me despido, como últimamente hago, con una recomendación de limpieza, en esta ocasión, que no te cuenten historias para no aspirar. Y con eso, os dejo hasta dentro de VII días, en la próxima semana decorativa, una cita a la que espero no faltéis.

En Decoesfera | La semana decorativa

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