Puertas abiertas: un despacho femenino

Puertas abiertas: un despacho femenino
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No solemos poner por aquí muchos espacios de trabajo aunque de vez en cuando, no viene mal repasar los más interesantes de los que poder robar alguna idea. Es el caso del despacho que os traigo hoy, que pertenece a Sonja Teri, en el que una mezcla ecléctica ha dado como resultado un ambiente agradable en el que poder concentrarse.

Lo primero que llama la atención de este despacho (y que para mí no es un acierto precisamente) es la pared gris que acapara mucha atención y determina al resto de colores. Tal vez un tono más claro le habría dado más luminosidad. El blanco sería una buena opción pero también un azul claro habrían podido dar un marco similar pero más grande a la vista.

Observad cómo el color del techo pasa hasta la pared haciendo que esta se vea más pequeña pero dándole más sensación de amplitud a la habitación. En el techo, la iluminación corre a cargo de una lámpara de araña que no acaba de convencerme pero que cumple su función de dar una luz uniforme y bastante potente, ideal sobre todo cuando se trabaja sobre papel.

Otra vista del despacho femenino.

En el suelo tenemos un par de alfombras a rayas blancas y negras que también captan la atención y que me parecen un detalle muy atrevido, sobre todo teniendo en cuenta que la mesa es de cristal y se ven en su totalidad. Otro acierto son los muebles blancos sin traseras que dejan ver la pared tras de sí logrando un efecto ligero.

Observad cómo en las estanterías se alternan libros con objetos personales, creando un espacio productivo a la par que acogedor, en el que es fácil concentrarse pero en el que también se puede desconectar si llega el caso. Me encantan los cuadros elegidos para las paredes en tonos pastel y los puffs de debajo de la mesa, que pueden servir tanto para apoyar las piernas durante las horas de trabajo como para dejar algún material de consulta con el que no se quiera llenar la mesa.

Otro de los grandes aciertos en este espacio es la posibilidad de incluir dos puestos de trabajo con sillas a ambos lados de la mesa, ya que se aprovecha mucho más el espacio y es posible que la comunicación fluya en ambos sentidos. Lo único que me rechina, pero no sabría proponer una solución mejor, es el hecho de que tengan todos los cables por el medio. Evidentemente con dos ordenadores y una mesa de cristal a la que se accede por dos lados, es muy difícil tener los cables fuera de la vista.

En conjunto, es un espacio para trabajar de los que a mí me gustan, ya que se mantiene en el ámbito de lo personal pero a la vez permite que se desarrollen en él reuniones de carácter laboral. Quitando el detalle de que a mí me gustan las paredes más claras, yo creo que su dueña ha acertado con la decoración. ¿Cómo lo veis vosotros?

Imágenes vía | Apartment Therapy En Decoesfera | Puertas abiertas

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