Hotel Puerta América: Richard Gluckman

Hotel Puerta América: Richard Gluckman
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Por un momento, me temí que a medida que subiera plantas del hotel Puerta América el diseño fuera cada vez más y más futurista --si es que se podía superar a Kathryn Findlay-- pero afortunadamente no ha sido así.

La novena planta, obra de Richard Gluckman, es un muy buen ejercicio de lo que podríamos llamar minimalismo contemporáneo. El arquitecto norteamericano ha conseguido un equilibrio entre la "modernidad" que debe destilar el hotel y la necesidad de crear un espacio acogedor donde uno no se sienta un viajero del tiempo.

Como siempre, habrá a quien no le entusiasme, pero se aproxima mucho a lo que se espera de un hotel "de diseño".

Richard Gluckman

hotel puerta América - Gluckman - retrato

Richard Gluckman realizó sus estudios de arquitectura en la universidad Syracusa de Nueva York en 1970. En 1977 fundó el estudio de arquitectura Richard Gluckman Architects, que a la postre se convertiría en Gluckman Mayner Architects cuando su colaborador desde 1980, David Mayner, se convirtió en socio en 1998.

Los espacios diseñados por Gluckman son magníficos ejemplos del nexo entre la arquitectura y la industria del arte. Como así lo evidencian el DIA Center for the Arts de Nueva York (1987), el Museo Andy Warhol de Pittsburg (1994), la ampliación del Whitney Museum de Nueva York (1995-1998), el Deutshe Guggenheim Museum de Berlín(2000), el Museo Georgia O’Keeffe (1997) o el Centro de Arte Mori en Tokio (2003), entre otros. En España, diseñó la galería Marlborough y ha realizado el Museo Picasso de Málaga.

Si queréis ver con detalle sus proyectos, están todos en su página web: Gluckman Mayer Architects.

El lobby y el pasillo

hotel puerta América - Gluckman - lobby

Cuanto más miro la imagen del lobby, más nítidas aparecen en mi mente dos palabras: paz y elegancia. La paz la transmite la luz difusa que llega a través del vidrio blanco tratado al ácido. La elegancia, el color y la textura del resto de los materiales.

Es un espacio sencillo en las formas; con los cristales dispuestos como ventanas por las que entra el sol y un gran puf central que invita a sentarse. Tal vez resulte demasiado sobrio, pero cumple perfectamente su cometido; es un lugar agradable para esperar al ascensor y una buena carta de presentación cuando sales de él.

hotel puerta América - Gluckman - pasillo

El pasillo sigue la misma tónica que el lobby. Materiales cálidos en colores oscuros combinados con materiales fríos en colores claros.

De nuevo, la sencillez es su mayor virtud. Las zonas más iluminadas marcan con claridad el lugar donde se ubican las puertas de las habitaciones, creando un ritmo a lo largo del pasillo. De esta forma, se percibe mejor la profundidad y se evita la confusión que a veces producen los pasillos largos con una iluminación homogénea, por no tener el ojo una referencia que le informe de las medidas reales del espacio.

Las habitaciones

hotel puerta América - Gluckman - habitación

La distribución de las habitaciones responde a una fórmula clásica. Un rectángulo con la ventana al fondo, el baño a la entrada y la cama entre ambos. Una decisión poco arriesgada, que se compensa con un acertado tratamiento de la luz y con un mueble para el baño sencillamente espectacular.

Realmente, ese mueble es el protagonista de toda la habitación. Es lo primero que se percibe al entrar y, aunque el resto de la habitación se vislumbra tras el vidrio que separa el baño de la cama, los ojos no llegan más allá.

El lavabo está resuelto con una gran pieza de cuarzo compacto blanco, que parece levitar sobre un frágil pilar de acero. La jugada es magnífica, separando ligeramente el banco de la pared, nos hace pensar que toda la estructura se apoya en un único punto, que parece insuficiente para semejante tarea y además esconde las canalizaciones de agua. Muy interesante también el pequeño hueco para colocar las toallas.

hotel puerta América - Gluckman - habitación-2

El resto de la habitación es bastante sencilla, permitiendo que destaque la gran pared de vidrio iluminado, sobre la que se han practicado pequeñas hendiduras para colocar el televisor, una mesa de trabajo y otros elementos. El color de la luz va variando en cada habitación; las hay al menos en azul y en amarillo. Espero que te dejen elegir, porque si estás un poco de los nervios y te toca la amarilla, o si estás deprimido y toca la azul, la cosa puede acabar mal.

Una pega que le veo es la cortina colocada para separar el baño del dormitorio. Es de un material un tanto extraño, poco agradable a la vista y por lo que parece, también al tacto. No acaba de encajar con el resto de los materiales escogidos y además, no hay ninguna necesidad de esconder el lavabo, que es precioso.

Obviando ese pequeño detalle, creo que Richard Gluckman ha hecho un muy buen trabajo con la decoración de la novena planta del hotel Puerta América. Con un diseño cuidado y delicado, sin estridencias. Para casi todos los gustos, me atrevería a decir.

Os dejo con un vídeo y una galería, para que terminéis de disfrutarla.

Más información | Hotel Puerta América Fotos | Rafael Vargas En Decoesfera | Especial Hotel Puerta América

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