Antes y después: sofás con tapizado renovado

Antes y después: sofás con tapizado renovado
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Cuando te compras un piso de repente todo son gastos y mas gastos, seguros, recibos, escrituras, impuestos... Muchos de ellos los tienes previstos pero otros no, a veces eso impide que compres todos los muebles que habrías deseado y hay que buscar formas de ahorrar, cuando yo compré el mío tuve la posibilidad de heredar el sofá del salón de una tía abuela mía, no lo dudé, era de gran calidad y me lo traje para casa.

Hay muebles como es el caso de los sillones y sofás, que si son de buenos materiales, son muy durables pero muy caros, si podemos heredar o conseguir alguno de segunda mano nos estaremos ahorrando un buen dinero, pero si el gusto del anterior propietario no coincidía con el nuestro, tal vez el aspecto no encaje bien en nuestro salón, incluso puede que el tapizado esté deteriorado aún estando el sofá en buen estado en lo que a estructura se refiere, toca entonces buscar soluciones.

antes butaca

También puede suceder que hayamos comprado un sillón en un momento determinado para un uso concreto y después no nos sirva, sucede a menudo con el mobiliario de los cuartos infantiles, elegimos un tejido con muñecos y dibujos para niños, los pequeños crecen y hay que adaptar los muebles a la edad del niño, incluso aunque hubiésemos elegido una tapicería no tan infantil, con los pequeños y sus juegos al cabo de un tiempo el tejido estará estropeado y habrá que pensar en cambiarlo.

A la hora de renovar fácilmente, no hay nada mejor que los muebles recubiertos con textiles, tapizar es relativamente sencillo, hay tejidos de todos los colores, lisos y dibujados, en principio lo más recomendable es recurrir a la ayuda de un profesional para que el resultado sea óptimo, aunque hay personas muy mañosas que con un sencillo tutorial y las herramientas adecuadas pueden conseguir tapizar de forma por si mismas, reconozco que yo no me atrevería.

despues sofa

Os muestro por aquí los resultados en dos casos bien concretos, un viejo sofá con un tapizado realmente hortera anticuado, que pedía a gritos ser renovado, ha quedado estupendo, se le ha cambiado el color por uno más suave, también el tipo de tejido por uno más moderno y actual y se ha roto la homogeneidad de tonos con el contraste de los cojines mucho más intensos.

El otro caso es una butaca individual que en su momento perteneció al cuarto de un niño o a una habitación de juegos, si queremos reciclarla para adaptarla a un espacio común de la casa, en general de adultos, cambiamos el tapizado por otro de nuestra elección, de nuevo es el cojín el que le da un toque más alegre, con los muebles auxiliares adecuados configuramos un perfecto rincón de lectura, ya sea en el salón o en el dormitorio principal.

despues butaca

Si el tapizado aún os resulta caro, de forma provisional siempre podéis optar por las fundas, por mi experiencia diré que perfectamente encajadas no suelen quedar y que con el uso del día se van moviendo del sitio y es un poco pesado tener que recolocarlas a cada rato para que estén bien ubicadas, pero evidentemente resultan mucho más baratas, hay gente que las usa también para proteger el tapizado real, algo que nunca entendí, porque al mismo tiempo que lo protege te impide disfrutarlo.

Yo me decido por las fundas sólo en pisos de alquiler en los que voy a vivir de forma temporal, donde los muebles no son míos y me limito a adecuar el ambiente a mi gusto de la forma más económica posible, en ese caso las fundas si que son recomendables porque con una pequeña inversión, cambiamos el color, personalizamos... Y por poco tiempo que vayamos a pasar en una vivienda es conveniente que la sintamos como nuestra.

Vía | Design Sponge En Decoesfera | Antes y después: un recibidor a rayas

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